Efecto Rubalcaba, consecuencia de la operación SGAE o simple actualización de posturas muy castigadas en unas elecciones que resultaron un varapalo mayúsculo, lo cierto es que el Gobierno parece al fin reaccionar y desandar lo andado.
En vez de escuchar y obedecer a las sociedades de (mal)gestión y a los portavoces más rancios de la industria discográfica, ahora parece escuchar el clamor de la opinión pública, indignada desde hace demasiado contra el desaguisado del canon digital, este impuesto revolucionario que se nos cobra basándose en el principio antidemocrático de que todos somos piratas mientras no demostremos lo contrario. Y ni siquiera demostrando nuestra inocencia se nos devuelve el dinero del atraco legalizado.
En fin, que el Gobierno anulará el canon, tal como lo conocemos y sufrimos.
Según La Vanguardia la decisión está más que tomada y solo es cuestión de días hacerla pública. Vale decir que desde que Bruselas declaró ilegal la actual aplicación del canon en España, no le quedaba otra al Gobierno que tomar una decisión como esta, acelerada finalmente por alguno de los motivos citados al principio.



