
Anonymous sigue activo, más que nunca. Hace unos días ha atacado los servidores de la compañía de seguridad IRC Federal y obtenido información crítica del FBI, Fuerzas Armadas y Departamento de Justicia. También ha anunciado un ataque en defensa de los autoconvocados de Tucumán y los derechos sanitarios de la población. Un tercer frente lo constituye la movilización contra la justicia y policía británicas como forma de presión para evitar la posible extradición de Julian Assange.
Y hoy revela que se ha hecho con 90.000 cuentas de correo, con sus correspondientes contraseñas, que Anonymous cuelga en The Pirate Bay