
No seré yo quien critique a VNC, este software entrañable que nos permitió conectar máquinas con distintos sistemas operativos, cuando tal tipo de compatibilidades eran hazañas que sólo Samba y pocos más eran capaces de protagonizar. VNC, de hecho, se convirtió en un estándar de escritorio remoto.
Pero, también afortunadamente, los tiempos avanzan y conllevan progresos como en este caso NX.
NX comprime el entorno gráfico X-Window y lo transmite por SSL usando una conexión SSH. Aunque también puede funcionar en servidores Windows, su aplicación natural se concentra en controlar remotamente equipos Linux (y también Solaris)
Como en todas las aplicaciones de escritorio remoto, consta de servidor y cliente. Existen clientes NX para las plataformas Mac, Linux, Solaris y Windows.
El sitio de NoMachine (creador de varias versiones de servidores y clientes NX) permite probar on line las bondades de su software: puedes hacer un test, accediendo remotamente a uno de sus servidores.
NoMachine ofrece una versión comercial de su servidor, así como otra gratis “forever” y versiones gratis de sus clientes. Existe una versión libre del servidor NX: FreeNX. Puedes bajarlo de su sitio, con versiones en tar y código fuente, además de las precompiladas para Debian/Ubuntu, Fedora/Red Hat, Suse, Gentoo y FreeBSD.
Parece que hay repositorios para Ubuntu:
deb ftp://archive.kalyxo.org/kalyxo/ staging main
deb ftp://archive.kalyxo.org/kalyxo/ experimental main
Hay una guía (en inglés) para instalar FreeNX en Ubuntu Breezy.
El protocolo NX destaca por ser más rápido y seguro que el VNC, por lo que permite aprovechar conexiones lentas.
NX necesita que esté corriendo SSH. Conviene aclarar también que no controla la sesión abierta en el escritorio remoto , cino que realmente abre una nueva sesión, de forma que puede haber varios usuarios conectados desde su programa cliente a un mismo equipo servidor, cada uno de ellos en su propia sesión. FreeNX también tiene soporte multimeda, hasta el punto de que permite reproducir simultáneamente un archivo de sonido en la máquina servidor y en la cliente.
Hace años que vemos televisión en Internet. Canales de todo el mundo que, independientemente de su popularidad o cobertura, tuvieron en su día la iniciativa pionera de redistribuir su señal a través de un servidor de vídeo en streaming como los de Real o QuickTime; así, podíamos sintonizar en nuestro programa reproductor de Real Media o Quick Time estos canales en directo, con las interferencias típicas de un flujo que va y viene por las limitaciones de ancho de banda. Algunas de estas emisoras desaparecían del mapa y otras llegaban con demasiadas dificultades. Recuerdo, al contrario, la televisión autonómica gallega como una de las más fiables.
Mientras están lejos de disiparse las dudas sobre la estandarización de Blu-ray (el pretendido sucesor del formato DVD), algunos fabricantes intentan posicionarse en el nuevo mercado. Plextor anuncia un dispositivo grabador, en dos versiones con capacidad para 25 y 50 Gb.
Leí a menudo profecías sobre la muerte de Flash. Que si es código propietario; que si exige al internatuta un plugin que hay que instalar o actualizar y esto es un engorro; que si es un programa de pago; que tiene problemas de portabilidad; que se hacen presentaciones de lo más hortera…
Si hace poco recogía aquí la presentación de un Sony VAIO con lector de Blu-ray, hoy le toca el turno al primer grabador de este nuevo formato, ya en fase de decidida comercialización. Graba un disco de 20 y pico Gigas en unos 40 minutos.
Y ahora el rebaño se amplía: