Argentina fue la dictadura de Videla, las sucesivas encarnaciones peronistas y finalmente el corralito. Pero ahora que parecía emerger del fondo del pozo, River pierde la eliminatoria con Belgrano y desciende a Segunda División. Por primera vez en su historia. Se entienden la invasión del campo, las lágrimas, los disturbios, la carga policial. Un país no está preparado para tamaño descalabro. De nada han servido los rezos (¿hipócritas?) de Maradona.
¿Qué pensará don Aldredo?
Qué comparación desafortunada que acaba de hacer. Cómo se le ocurre poner en el mismo nivel de una dictadura sangrienta, de una crisis social y económioca gravísima, a un hecho deportivo?
En todo caso, lo único lamentable del descenso de River son lo hechos de violencia que se desarrollan en este momento en las afueras del estadio.
Pablo
27 jun 11 at 0:24
Pablo, en ningún caso se trata de una comparación. Difiero en que lo único lamentable del descenso sea la violencia que generó el partido. Para los seguidores del River, y otros muchos argentinos, el descenso es una catástrofe histórica, que llega en un momento en que el país recupera parte del orgullo perdido en las últimas décadas.
emiligene
27 jun 11 at 1:40
No podría estar más en desacuerdo.
Dónde vive usted? Está en Argentina?
El descenso de River es noticia, sin dudas. Pero no creo que la mayoría de los argentinos considere esto una “catástrofe histórica”, en todo caso lo será para algunos hinchas de river (los más apasionados).
El orgullo de un país no depende de los resultados deportivos de un club de futbol. Si aquí hemos perdido el orgullo es porque todavía hay gente que vive en la pobreza.
No entiendo por qué mezcla tanto los temas. Por favor, dedíquese a comentar novedades de la web. Eso, al menos, lo hace bien.
Pablo
27 jun 11 at 3:39
Hola, bajo ningún punto de vista se puede entender ni justificar esta pestilente cosa de insultar, agredir, bajar las banderas o invertirlas, atacar a jugadores propios, perjudicar al equipo, destruir el propio estadio, agredir al barrio del club…; esa gente no debe tener derecho a decirse hincha de un club y menos socios y desde ya su ingreso debe estar prohibido…, el pez se pudre por la cabeza…, y la cabeza podrida es la resultante dialéctica de lo instituido-instituyente, habrá que replantearse que significa ser hincha de River; la peor caída y verdugo de River es la pasividad ante quienes atacaron a la familia riverplatense, a sus niños, a sus ancianos, a sus mujeres…, fue una tragedia con suma suerte…, lo trágico lo aporto River, la suerte, el destino…
JUAN DOMINGO PUEBLO
27 jun 11 at 20:59
Suscribo cuanto dice
emiligene
27 jun 11 at 21:14