
Sin duda la central nuclear más famosa de la televisión (y quizás del mundo entero) es la de Springfield, y el operario más peligroso Homer Simpson. Pero los tiempos no están para bromas. El reactor 3 de la central de Fukushima sigue sin estar bajo control, dos semanas después del tsunami, y algunos países (Alemania a la cabeza) han iniciado una campaña oficial para retirarse de la primera línea nuclear.
Diversas cadenas europeas (la alemana Pro7, la suiza SF o la austríaca ORF) ya han anunciado que censurarán escenas o episodios completos de la serie que bromean con la energía nuclear, porque “los espectadores pueden sentirse incómodos”.
Enlace: Simpsons ohne GAU (Der Tagesspiegel) | traducción al español