
El kilo de platino e iridio que se custodia bajo extremas medidas de seguridad en en una bóveda de Sèvres, Francia, pronto será un objeto de museo. Será jubilado. Le sustituirá un nuevo referente acorde con la modernidad del siglo XXI.
El proyecto Avogadro pretende definir el kilogramo en términos de la constante de Avogadro, que relaciona las propiedades atómicas y macroscópicas de la materia. Para ello el grupo de investigadores que trabaja en este proyecto iniciado en 2003 necesita medir el número e Avogadro con una mayor exactitud de la que se tiene actualmente, lo cual implica un cálculo con una incertidumbre relativa de 2×10-8.
Con este objetivo, se construyeron dos esferas de silicio-28 de 1 kilo cada una y se las sometió a todo tipo de pruebas (interferometría por rayos X, radiaciones de sincrotón, espectrometría de masas…), tras las que se pudo determinar la cantidad de átomos de las muestras con un error de medida de solo 3 x 10 -8, que está muy cerca de la exigencia el Comité Consultivo sobre Masa (CCM) de la OIPM: una incertidumbre relativa de 2×10-8.
Pronto podremos dejar el kilo físico de metal como referencia, para usar en su lugar constantes fundamentales del universo.
Enlace: Alcanzado un hito en la búsqueda del kilo (Cordis)
Vía Menéame y Ars Technica
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