
La tipografía más detestada por diseñadores de todo tipo (con numerosas campañas activas en su contra: No uses Comic Sans, Ban Comic Sans…) tiene también sus defensores.
Y no me refiero a los millones de usuarios amantes de esta tipografía aniñada y festiva que podemos encontrar en multitud de carteles, sino a profesionales del diseño. En la prestigiosa Signal vs Noise (de 37signals) me encuentro con esta afirmación tan contundente (y provocadora) como esta:
Debe haber algún valor en Comic Sans si millones de no-diseñadores escogen utilizar en sus letreros y notas. Los diseñadores deberían interesarse por este fenómeno en vez de sentirse superiores.



