Digamos que se llama Pedro. Pedro trabajaba hace unos añitos como doblador. Series, dibujos animados, largometrajes. La televisión de la comunidad autónoma reclamaba productos exclusivos, y Pedro trabajaba a destajo. Voces infantiles, macarras, emocionadas. Todo un repertorio de personajes que entraban en las productoras que lo contrataban hablando en inglés y salían hablando el idioma del país. Hasta que llegó la crisis, y los encargos empezaron a escasear. La televisión autonómica encontró formas más baratas de emisión en lengua propia: comprar el producto ya doblado. Así hasta que desapareció incluso la infraestructura. Los locales de doblaje quedaron vacíos.
Pero ayer apareció una oferta que ha vuelto a poner en marcha la maquinaria, aunque todavía a bajo rendimiento. Una empresa de doblaje de fuera se ha puesto en contacto con la de aquí para solicitar que les den una mano. No pueden con la demanda de pelis porno, y necesitan terciarizar su mercado, para poder darle salida y no perder proveedores. Venga películas porno, una tras otra, como rosquillas. A 30 euros por película y personaje.
Es poco pero al menos mantiene el engranaje del negocio. El porno nunca falla:
Cada segundo se gasta en pornografía 2.517 euros y 28.528 usuarios de Internet están viendo porno. En EE.UU la industria pornográfica de Internet mueve unos 2.300 millones de euros al año, y en todo el mundo unos 4.000 millones de euros. El 25% de todas las búsquedas que se realizan en motores de búsqueda están relacionadas con la pornografía. Eso son 68 millones de búsquedas diarias. El 35% de todas las descargas de Internet son pornográficas (vía El Boyaldía).
Archive for noviembre, 2010
El porno mueve la economía
Windows Phone: no podía fallar el pantallazo de la muerte
En este caso no es azul, pero sigue las normas de estilo de la casa:

Visto en el Facebook de Ismael El-Qudsi
Bloglines resucita
Veremos en qué condiciones. En realidad, Bloglines había desaparecido de muerte natural: se había ido apagando como estos viejecitos que un día se acuestan para dormir y no vuelven a despertarse. Hoy recibo un email del grupo Ask anunciando un acuerdo con MerchantCircle para volver a poner en circulación el veterano lector de blogs, supongo que con la esperanza de recuperar aquella masa de usuarios que tuvo durante años, como punto de partida de una nueva etapa.
Imposible imaginarse a Bloglines de nuevo en la web con la languidez y la desidia con que se arrastró durante su último año de supervivencia. Tendrá que cambiar y mucho para poder competir en un mercado que ha quedado en manos de Google Reader, con Netvibes como alternativa.
Por de pronto, vuelve a estar activo el acceso (misma contraseña) a la cuenta que teníamos, aunque a partir del próximo 1 de diciembre cuando MerchantCircle se haga cargo definitivamente del servicio perderemos las suscripciones que habíamos ido acumulando. Será cuestión de exportarlas y recuperarlas después. Y esperar a ver cómo es el nuevo Bloglines.
Skateistan
La empresa italiana Diesel de moda juvenil, conocida sobre todo por sus vaqueros, creó en 2008 la plataforma Diesel New Voices junto a la empresa inglesa de diseño web Dazed Digital, para promocionar trabajos de jóvenes cineastas orientados a formas culturales juveniles.
Hasta ahora se han publicado tres vídeos, los tres en Vimeo: THE BOYS FROM PONTA PRETA, ambientado en Cabo Verde, CULT YOUTH, dedicado a artistas de comic underground en Beijing, y SKATEISTAN: TO LIVE AND SKATE KABUL, un documental que recoge el desarrollo del proyecto solidario Skateistan que se lleva a cabo en Kabul, la primera escuela en el mundo de skate para chicos y chicas entre 5 y 17 años
Puedes seguir a Skateistan en Facebook
Frikis del pasado
Ya sabréis que Arturo Pérez Reverte llamó mierda a Moratinos en Twitter porque este lloró en su despedida como ministro: “Ni para irse tuvo huevos”. Os ahorro la polémica, no vale ni para un resumen.
También sabréis de los morritos de Leire Pajín invocados por el alcalde de Valladolid, del que también obvio por engorrosa y redundante la literatura que sigue generando.
Pero además coincidieron ambas con las revelaciones del setentón Sánchez-Dragó sobre sus aventuras sexuales con niñas japonesas de 13 años, recuperadas ahora junto a su colega Boadella en un libro y defendidas por la mismísima Esperanza Aguirre, que se niega a cesarlo de su suculento cargo en Telemadrid. Los detalles, por ejemplo, aquí.
No acaba en estos padres de la patria la lista de desahogos verbales o conductuales. Alfonso Guerra (posicionado al lado de Tomás Gómez en las primarias de Madrid) se burló de la señorita Trini. O un poco antes, el todopoderoso Blanco afirmó que se le ve el plumero a Rajoy.
Y tantos otros ejemplos de más de lo mismo o parecido. Es interesante comprobar el revuelo que arman tales historias, como si nos afectasen de manera muy directa y nos empujasen a posicionarnos a favor o en contra. Será porque es una polémica que al fin entendemos, en una época confusa y ambigua donde el PP se declara el partido de los trabajadores, el príncipe traslada en persona el respeto de la familia real a la viuda de Marcelino Camacho o el gobierno socialista de Zapatero ejecuta políticas económicas del FMI.
Los insultos y las bravatas de corte machista al fin nos invitan a opinar y debatir.
Dragó y Pérez Reverte comparten su reivindicación del pasado. El primero se nos va a la España mítica de los orígenes o a las culturas milenarias asiáticas, y el segundo al siglo de oro o a las guerras de los Balcanes. Entonces había maricones y los machos alfa tenían cojones. Y es que el presente se está poniendo pesado: los gitanos tienen derechos y la UE frena la expulsión subvencionada que había puesto en práctica Sarkozy. Se aprueban las bodas homosexuales. La ley de paridad empuja. Nos prohíben fumar en lugares públicos, y las corridas de toros son ilegalizadas. Por si fuera poco, son denunciados más y más casos de pederastia en la iglesia, hasta el punto de que el Papa debe pedir disculpas.
En poco tiempo, se está imponiendo un nuevo código moral, que protege los derechos de los toros, de los no fumadores, de las mujeres, de los homosexuales. Y esto jode. Por esto crece la violencia de género en vez de remitir y por lo mismo la extrema derecha también crece en Europa. Por eso algunos intelectuales o políticos que se las dan de tales asumen una rebelión contra esta nueva cultura (caricaturizada como de lo políticamente correcto) que desprecian desde la contundencia de un lenguaje cargado de resonancias épicas: la guerra, el honor, el sexo, formas de dominio.
Pero se acaba la época del sexo reproductor que mitificaba la familia nuclear como ámbito afectivo natural y ponía a las mujeres, literalmente, a parir. Adiós a la esposa-madre-de-mis-hijos y al estereotipo del hombre semental, que castigaba la homosexualidad como desviación y pecado mortal sin posibilidad de perdón. Por lo mismo, adiós a la iglesia que bendijo durante siglos esta cultura.
La nueva no necesita que un hombre llame mierda a otro por llorar ni menos que se llene la boca con hazañas exóticas de viejo verde. Existe la viagra para este y Twitter para el otro: no ha necesitado batirse en duelo como hubiese hecho el capitán Alatriste. Todo esto es el pasado. Afortunadamente.