La compulsividad prometeica de Google no parece haber tocado techo. Compra, crea, inventa. No para, sin que parezca importarle la necesidad del producto o el fracaso: al fin y al cabo, todo está en beta.
Lo último: Google Punch, nombre todavía provisional adjudicado a un servicio todavía sin definir. Ha bastado descubrir un nuevo icono en un vídeo de Google Docs para que se desaten las especulaciones.
Nueva versión de Google Docs, puesta a punto de DocVerse recientemente comprado para atraer usuarios de Microsoft Office (al enemigo, puente de plata)… Incluso apuntan a una alternativa a Microsoft Publisher.
O lo que es peor: un nuevo tipo de formato. ¿No nos ha bastado con Buzz y Wave?
Ahí está Google en beta acelerada, compitiendo casi en rumorología con Apple.
Fuente: GOS