Que Twitter se establezca en su propio centro de datos privado en Salt Lake City este otoño no dejaría de ser una anécdota entre corporativa y geográfica, a no ser por la trascendencia que vaya a tener muy pronto este traslado. Nada más y nada menos que el fin de toda una época, romántica y salpicada de sorpresas, que han supuesto estos primeros años de Twitter.
Se acaban las caídas, los fuera de servicio, la saturación, el exceso de peticiones, la lentitud, la pérdida de datos, el vuelva usted mañana…
¿Twitter serio, fiable, estable, puntual? Casi no podemos ni imaginarlo. Pero se impone la lógica empresarial. Después del pico de un Mundial que ha batido todos los récords, y de un crecimiento sostenido alrededor de 300.000 usuarios nuevos cada día, la solución definitiva era obligada.
La noticia, en el blog de Twitter Ingeniería