
Por novena vez consecutiva cae la venta de discos mientras suben las descargas. Durante el primer semestre de este año, la venta de música descendió un 12,3% respecto al mismo período de 2009. ¿La causa? Según Promusicae, la piratería. Por supuesto. Y su presidente pone el grito en el cielo ante la pasividad de la Administración, reclamando mano dura contra las descargas y exigiendo que la ley de economía sostenible reparta leña. Paralelamenmte, la venta de música por Internet ya supone el 26% del mercado físico en España.
Curiosamente, estos mismos días Amazon ha anunciado que la venta de libros electrónicos ha superado por primera vez la venta de libros físicos, sector en el que sin embargo son líderes desde hace años. Y aquí no hay piratería que valga. Cambio de tendencia pues, que coincide con el no cambio de tendencia en el mercado musical: la venta de formatos físicos está en decadencia irreversible.
Más coincidencias: se ha estrenado la plataforma (lanzada a bombo y platillo) Libranda, se supone que la punta de lanza del sector editorial español en la nueva (sic) aventura del libro digital. Obligatorio leer la disección que hace Gallir (un post para enmarcar) o los comentarios jocosos (tan patético es el caso que ni siquiera dan ganas de tomárselo en serio) de Antonio Ortiz o Microsiervos que apuntan en la misma dirección de Ricardo Galli: Libranda es una inmensa tomadura de pelo orientada a funcionar como coartada cuando editoriales y libreros tengan que despertar de su sueño analógico y se añadan al coro de plañideras que son las discográficas desde hace años.
Sólo añadir una anécdota. En el instituto de secundaria que dirijo hemos recibido tres o cuatro invitaciones de editoriales para que nos visite un comercial y nos presente su plataforma digital para el próximo curso. No puede ser casual que ninguno de estos señores y señoras naufraguen en sus exposiciones interactivas ante los profesores que asistimos entre escépticos y aburridos a la charla. Ni conocen del todo el producto ni saben contestar las preguntas que les hacemos ni adelantar los planes de un proyecto en fase todavía indefinida. Las editoriales lanzan a los leones a sus comerciales sin preocuparles el efecto negativo que producen, seguramente porque en el fondo esto es lo que les interesa.
Os invito a leer este post que acabo de publicar sobre el futuro del libro digital:
http://observadorsubjetivo.blogspot.com/2010/07/escritores-dando-conciertos.html
Observador subjetivo
28 jul 10 at 14:25