
¿En qué ha quedado Surface, aquella mesa revolucionaria que manejaba el escritorio con más fiebre táctil que el iPhone o el iPad? Microsoft me recuerda a Yahoo! en operaciones que parecen provenir de una estrategia dubitativa y ejecutada a bandazos seguramente porque carga con el handicap de ir a remolque.
Bien es verdad que Microsoft basó durante décadas su imperio en ir a remolque de los demás, sólo que hoy los competidores son más fuertes y sobre todo más innovadores. Cuando llega Microsoft para copiar una fórmula ganadora, como Kinect frente a la Wii, esta ya ha triunfado y se ha impuesto como referencia.
Fracasó con Zune (¿alguien lo recuerda?), y ahora con Kin, el móvil juvenil que quería atraer a su masa windowsera con el gancho de “lo social”.
Pero Microsoft ya no tiene aquella capacidad de persuasión, fuera del ámbito ofimático y del PC de escritorio. Y desde luego, en la guerra de las redes tiene poco que hacer frente a Facebook, Twitter o Foursquare (tampoco lo tiene fácil Google, incapaz de generar un producto competitivo, ahí están Orkut, Wave o Buzz sin capacidad de despegar claramente)
Para triunfar en los nuevos mercados hay que innovar, valga la redundancia: ofrecer un producto definido y diferenciado. En dispositivos lo fue el iPhone, lo fueron los netbooks, parece que lo será el iPad… pero no Zune ni Kin.
Recuperar las glorias pasadas cuesta demasiado: que se lo cuenten a Palm.
La razón oficial esgrimida por Microsoft: quieren centrarse en el desarrollo del nuevo Windows Phone 7. ¿Quién se lo cree?
Vía Mashable



