Así se expresan los directivos de Google, tras el órdago lanzado esta misma semana por el Gobierno chino, conminando a Google a cumplir las leyes del país o marcharse, como respuesta beligerante al acercamiento de posturas predicado por Eric Schmidt. Li Yizhong, ministro chino de Industria y Tecnología de la Información, fue tajante: “Si no respetan las leyes chinas deberá atenerse a las consecuencias”.
Sin embargo, las mismas fuentes aseguran que la retirada sería progresiva y parcial para proteger los intereses de sus trabajadores y de la propia empresa, ya que Google planea mantener su división publicitaria y otros negocios ajenos a la búsqueda en Internet.
Me resulta difícil imaginar a Google abandonando definitivamente un mercado, máxime cuando es de las dimensiones de China. Más bien me suena a declaración de principios, coherente con su reciente estrategia desde que se desmarcó de las conocidas imposiciones chinas, recuperando así su aureola de líder de la red neutra. Veremos como continúa el culebrón.
La noticia (¿rumor?), en Financial Times





