
Si es cierto que Lost puede haber modificado nuestra forma de ver la televisión para siempre (exigimos como espectadores el aquí y ahora), es todavía más cierto que Twitter ha modificado también para siempre la forma de retransmitir eventos en directo.
Y es que las cadenas se habían inventado el falso directo para evitar sorpresas y disgustos: retransmisión con unos segundos o minutos de retraso como sistema de censura preventiva. Un discreto diferido para asegurarse de que no salte ninguna teta como la de Janet Jackson en la Super Bowl hace seis años, y escandalize al siempre conservador espectador televisivo.
Pero, ¿cómo mantener en la televisión el suspense por conocer los nombres de los ganadores de los Grammy, los Emmy, los Oscar o los Goya, si cualquier asistente puede publicar tal información en riguroso directo desde el Twitter de su móvil? ¿Cómo retener a un espectador frente a un evento deportivo en diferido cuando puede consultar el resultado al momento en un montón de webs en Internet?
Resultado: este año (y sin ponerse de acuerdo), la organización de la gala de los Goya y de los Emmy han decidido retransmitir ambas celebraciones en tiempo real. El de Internet, y no el que se había inventado la televisión.
Los datos, en Actualidad Cine y Chica de la Tele