Perdemos una tercera parte de nuestra vida, si es cierto que en la mayoría de casos se divide en tres partes: una para trabajar, otra para dormir y la última para todo lo demás. Está claro, perdemos 8 horas diarias en el curro, nada menos que 25 años para una persona que haya llegado a los 75.
Pero todavía nos hace falta calcular el tiempo que habremos perdido a lo largo de nuestra afición informática.
Una injusticia existencial que deberíamos poder reclamar ante algún tribunal para que se nos indemnizase: no hay derecho que los niñatos de hoy tengan equipos que arrancan en un plis plas, sistems operativos y programas que se actualizan automáticamente o que se descarguen los últimos capítulos de sus series por la noche mientras duermen.
¿Cuántas horas crees que has perdido mientras
compilabas el kernel,
buscabas el código para desbloquear el Dreamweaver o el Photoshop de turno,
desfragmentabas el disco duro,
formateabas el mismo disco duro,
esperabas que se completase la descarga de Star Office mirando embobado cómo parpadeaba el módem,
reiniciabas un equipo más lento que el caballo del malo,
conectabas sin éxito cables y mangueras,
intentabas sin éxito configurar la primera webcam,
rebuscabas en casa el CD de instalación con los drivers para la impresora,
esperabas que el amigo de turno llegase para arreglarte el ordenador bloqueado,
y tantas otras actividades frustradas y frustrantes que los usuarios del iPad no podrán ni creer que hayan existido?
Suma todo esto y a lo mejor el peaje informático se ha llevado algunos meses de tu vida.
O tal vez, no. ¿No forman parte estas horas, de una fascinación por la tecnología comparable a la que a nuestros abuelos los entretenía frente al fuego de la chimenea?

Demasiadas. Años, no meses. Pero sin fascinación: limitaciones propias del anadamiaje informático, ¿para que los usuarios de iPad disfruten de sus i productos? No, no, el ideal era otro, resultó en esta estúpida realidad con cara de edemocracy.
Comentario por Juan — 8 de Febrero de 2010 @ 4:20 pm
Qué razón tienes, ya no me acordaba de las horas que he pasado desfragmentando discos en windows 98 (por ejemplo), o de las veces y veces en que HE IDO a casa de un amigo tardes enteras para arreglarle un problema con su ordenador…
Yo mido la cantidad de tiempo que he vivido por el número de veces que he dicho, ESTA CANCIÓN ES MARAVILLOSA…
El friki nace, NO se hace…
Salu2!
Comentario por Samuel — 9 de Febrero de 2010 @ 11:44 am
“25 años para una persona que haya llegado a los 75″
… eso suponiendo que se empiece a trabajar con 0 años
Comentario por jorge — 9 de Febrero de 2010 @ 1:36 pm
Tienes razón. Pero algunos (controladores aéreos, por ejemplo) recuperan los años de la infancia a base de horas extra
Saludos
Comentario por emiligene — 9 de Febrero de 2010 @ 5:10 pm