
Se llama Necker Nymph, puede permanecer dos horas bajo el mar y descender hasta 40 metros, aunque está previsto que pronto llegue a los 10 kilómetros de profundidad.
En su interior caben tres personas, que podrán aprovechas este primer avión submarino de la historia para explorar el fondo del océano.
Para completar el perfil futurista, según la empresa constructora Hawckes el avión es verde (no contamina) y silencioso.
Con esta nueva aventura, Richard Branson refuerza su leyenda de emprendedor postmoderno, aficionado aventurero a comunicaciones y transporte: teléfono móvil, avión, globo, Fórmula 1 o nave espacial.
La noticia, en El Mundo
