
Lo dijo Sinde anoche en su discurso de clausura de los premios José María Forqué (grabación en RTVE, 96 minutos): “yo vengo de aquí”. O sea del cine, de la industria de la cultura, y por eso estaban todos como en familia.
Y les pasó como a tantas familias, que contemplan el mundo desde sus prejuicios e intereses, unidas como una piña. Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid y de EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales) actuó como haría cualquier capo, defendiendo a la familia de sus enemigos y llamando a rebato. Su discurso, imperdible, se convirtió en un furibundo alegato contra la piratería, las descargas y todo los que están al acecho en Internet provocando la ruina de la industria y de paso de toda la cultura; al parecer, quedan pocos años (tal vez meses) para que nos quedemos sin cultura si no cae sobre los piratas (¿ninguno de los muchos invitados había bajado nunca una peli o hecho una copia para dejarla a un colega?) el pesado brazo de la ley.
Entre tanta contundencia, sin embargo, no aclaró si el fútbol es también cultura
Hasta aquí todo previsible, aunque un tanto casposo (*) por el tono apocalíptico de unos argumentos más que rancios. La cultura, por lo visto, es la industria, y a partir de ahí sólo quedar llamar a la guardia civil para que detenga a los malvados que nos dejan sin creadores ni obras.
Pero ya no es de recibo que la ministra, que apareció justo a continuación como formando parte del mismo equipo, se alinease con este grupo de presión dando por sentado que el Gobierno asume la fórmula cultura = industria, aunque con el solipsismo propio del cargo:
“Han de respetarse los derechos de todos los trabajadores vinculados a la cultura, digan lo que digan algunos, incluidos algunos ex presidentes de Comunidades Autónomas”
Pero no puedo imaginarme a la ministra en una fiesta (celebración familiar, ya que todo era alegrarse de lo bien que va el cine español) organizada por plataformas contra el canon, Asociación de Internautas o Red Sos-tenible
(*) Ahí estaban presentando la gala Mar Flores (sin palabras) y un humorista que se atrevió con este chiste: “yo no tengo hijos para que no pirateen”. Y como plato fuerte del show, el doble oficial de Michael Jackson: todo un síntoma de cómo entiende la cultura esta familia.