El reciente escándalo de la presunta manipulación de datos y estadísticas ha agravado el enfrentamiento entre creyentes y escépticos, hasta el punto de que el cambio climático se convierte más en cuestión ideológica que científica. Los que creen en su efecto devastador y en la necesidad de frenar urgentemente prácticas industriales contaminantes, frente a los que consideran todo esto un espectáculo mediático. Al Gore frente al primo de Rajoy.
Information is beatiful publica un gráfico que aclara el soporte que tienen una y otra opción en el mundo científico de EEUU. Casi 13 millones de científicos están convencidos del cambio climático provocado por el efecto del hombre, frente a sólo 32 mil científicos (la mayoría de ellos ingenieros) escépticos, que sin embargo arman mucho ruido. Sin palabras.

