Aquí nos ofrecen Interné a 20 Mbps (la media en España en 6 Mbps) y alucinamos hasta casi sentir el vértigo de la velocidad en las puntas de los dedos sobre el teclado. Sabemos que el ADSL es desde hace años uno de los más caros y lentos de Europa (el segundo en la zona euro) pero seguimos ilusionados con estos 25 Mbps que promete Telefónica para conexiones VDSL 2 porque así nos acercamos a los 30 que disfrutan una élite de privilegiados. Nos conformamos con las disculpas del Gobierno: el ministro de industria Miguel Sebastián proclama que España es pionera en banda ancha. Para llorar.
O sea que contemplamos a los habitantes de Colonia con sus conexiones a 100 Mbps por 30 € mensuales (otra operadora ofrece 120 Mbps + teléfono + TV por 80 € al mes) como si se tratasen de extraterrestres. Y cuando sabemos que el próximo año navegarán a 1 Gbps ni te cuento: esto es un complot judeomasónico.
¿Será que los alemanes son el motor de Europa y tienen privilegios que Sebastián no conoce? Por favor, que alguien le cuente que en la península ibérica se comercializan desde octubre conexiones a 1 Gbps
Vía Banda Ancha