Te supongo enterado de la movida: Twitter creó una lista de usuarios recomendados (hoy todavía puedes encontrarla en la última pestaña del menú Buscar gente) que ha disparado la popularidad de estos top usuarios. Como bien resume Enrique Dans, poniéndose como ejemplo: una locura.
El cofundador de Twitter Evan Williams ya ha anticipado que van a sustituir este sistema masivo por otro más personalizado, en el que la recomendación venga avalada por criterios relevantes para el usuario.
¿No les suena el nuevo sistema a las famosas sugerencias de Facebook basadas en la cantidad de amigos comunes?: la cadena de confianza.
Twitter, en un arranque poco coherente con una carrera basada en la discreción, se agarró a las estadísticas y consiguió un efecto contraproducente: diluir la calidad de los contactos hasta la impersonalización. Curiosamente, la fórmula parece haber funcionado: muchos usuarios de a pie han seguido en buena medida las recomendaciones de Twitter y se han hecho seguidores de algunos o bastantes de ellos.
Pero esto no basta: el éxito de Twitter se basa en algo distinto.
Y es la libertad que deja al usuario, más allá de la barrera de los 140 caracteres. Twitter sirve para todo (o para nada: todavía hay internautas que se preguntan cómo usarlo)
Por otra parte, Twitter se ha saltado un criterio ganador, como es el de las sugerencias de Facebook, practicado por casi todos los servicios sociales. Y lo mismo que FriendFeed, Linkedin, Facebook y tantos otros han importado (casi literalmente) el famoso ¿Qué estás haciendo? de Twitter, ahora le tocaba a este copiar a los demás.
Existen fórmulas ganadoras en Internet que se convierten en estándares de facto, y son asumidas como tales por la comunidad de usuarios.

Ya lo están haciendo: en mi timeline ha empezado a aparecer gente a la que por lo visto mis contactos hacen retweets
Comentario por Dondado — 18 de Noviembre de 2009 @ 2:02 am