
¿Quién podía imaginar que un humilde navegador abierto lanzado el 9 de noviembre de 2004 iba a disputar la hegemonía a Microsoft sólo cinco años después? El éxito espectacular de Firefox (más de 300 millones de usuarios, acercándose al 30% de cuota en una tendencia ascendente que contrasta con la descendente de IExplorer) se ha convertido en una de las referencias del cambio de escenario que se está produciendo en Internet y en la informática en general: software abierto, asunción de estándares y desarrollo colaborativo como garantías de calidad.
El futuro no pinta tan halagüeño para Firefox, teniendo en cuenta que la Fundación Mozilla está en gran parte financiada por Google y este es uno de los principales actores en la nueva guerra de navegadores con su decidida apuesta por Chrome