
El equipo de investigación de Aydogan Ozcan, profesor de ingeniería y miembro del Instituto NanoSystems de la Universidad de California, es el autor de este invento que reconvierte un teléfono móvil en un microscopio, y ya ha creado la empresa para comercializarlo: Microskia.
Para ello, elimina la parte central del microscopio para conseguir la ampliación con medios electrónicos. Las ventajas de este ingenio: resulta mucho más barato y funciona más rápidamente que un microscopio convencional. Según sus promotores, puede usarse en escenarios clínicos y hospitalarios como alternativa, incluso recomendable en casos como el análisis de malaria.
Fuente: The New York Times
Vía Slashdot