Me pregunta Juan si el título del post Obama, Google, Drupal: la generación del software abierto que gobernará el mundo era optimista.
No creo, más bien descriptivo. Además de los datos y argumentos allá expuestos, cabría añadir
- la renuncia (puntual, pero significativa) de Microsoft a mantener blindados algunos de sus productos (como hacía ayer con las carpetas de Outlook) en nombre de la portabilidad,
- la liberación de Symbian,
- la adopción de Linux por parte de Nokia, o
- el crecimiento en progresión geométrica de terminales móviles con Android, que recuerda la empatía inicial entre algunos netbooks y diversas distribuciones Linux.
El software abierto es más rentable y seguro: hoy día esta afirmación ya no es una extravagancia hippie sino una realidad contrastada. Que le pregunten a Google.
Algo parecido, pero a un ritmo mucho más lento, sucede en el ámbito del hardware. Aunque siguen abundando los fabricantes que lanzan sus equipos con drivers sólo para Windows, los repetidos anuncios de Intel de pasarse al código abierto tienen el valor añadido de su peso como empresa: el ejemplo más contundente, el trascendental acuerdo con Nokia
Ahora la empresa Qualcomm (creadora del programa de correo Eudora hoy en decadencia, pero sobre todo importante por los chipsets para dispositivos móviles, lo cual la convierte en el gran rival de Intel) anuncia la creación de QuIC, una plataforma para el desarrollo de soluciones orientadas a Linux, WebKit, Chrome, Symbian o Android. Más detalles, en GigaOM
La pregunta del título ¿La telefonía móvil acabará con el software propietario? puede resultar ilusa a la vista sde los espectaculares resultados de Apple y el dominio de su iPhone como terminal de referencia.
Pero si me permites hacer de pitoniso oteando el futuro más que certificando el presente, diría que el iPhone ha sido, todavía es, un gran producto que ha revolucionado un panorama móvil enquistado desde hacía años, al tiempo que ha convertido en realidad Internet móvil.
Pero llega el turno de Android, al que los fabricantes están mimando como no se deja el iPhone por su propio blindaje.
El negocio está en compartir beneficios (por aquello tan elemental de que la unión hace la fuerza), y pronto el iPhone en solitario no podrá imponerse a una amplia coalición de fabricantes desarrollando cada uno sus propias versiones de Android, con Google como infatigable proveedor de servicios.
Moblin, Maemo, Android, Ubuntu Mobile… Linux + Google: ¿será finalmente la telefonía móvil la plataforma (no prevista por analistas ni profetas) que acabará desbancando el imperio de Microsoft y por ende del mismo software cerrado?
Pienso que sí