Una de las claves del éxito de Twitter es su “debilidad” (un tipo de ligereza que le confiere una especial agilidad), este aire franciscano que recuerda tangencialmente a Google, y que tanto despistó en un principio a los teóricos y profesionales de Internet: ¿un canal para dejar minimensajes de extensión limitada?, una frivolidad.
Perro ahí está creciendo y creciendo sin necesidad de modificar un planteamiento minimalista en diseño y funcionalidad. Esta ligereza que ha permitido que sirva para todo. Cada uno le da la utilidad que decide. Se reinventa continuamente: desde buscador en tiempo real a proveedor de ocurrencias divulgadas en cadena.
La otra clave es la promiscuidad. Todos entramos y salimos de Twitter sin apenas necesidad de permiso y sin asomo de compromiso.
¿Qué más promiscuo que una sesión espiritista, donde los vivos se adentran en la casa de los muertos sin haber sido invitados? Tweance convoca una sesión espiritista masiva el 30 de octubre, en que la mentalista Jaynce Wallace recibirá tweets que sean preguntas dirigidas a ilustres fallecidos. Fantasmas: ¿puedes imaginar algo más ligero?
