Google es quizás el heredero de Microsoft en el imperio informático del planeta. Pero es un descendiente que ha invertido las reglas del juego: de código cerrado en redes y escritorios a código abierto en la web.
El relevo se lleva a cabo desde hace una década, con Linux (el malo de la película en las crónicas del anterior reinado) como invitado de honor: Android.
Pero la revolución de valores se ha acelerado en los últimos meses. Agente: Barack Obama, no en balde el primer presidente negro del país más poderoso del planeta que sólo tres o cuatro generaciones atrás practicaba el esclavismo (la tatarabuela de Michelle Obama era esclava en Carolina del Sur)
Obama, usuario exigente (no se despega de su iPhone), es decidido defensor de la red neutra, se ha enfrentado al clan FOX del conservador Ruperrt Murdoch y propicia el cambio al software libre
Por eso no es raro que se haya hecho público el idilio entre Obama y Google: una historia de amor
O que la Casa Blanca haya migrado a Drupal, uno de los CMS referentes del software libre
Curiosamente, Europa lidera actualmente el planteamiento más regresivo en materia de libertades digitales, inspirado en Sarkozy: el Parlamento Europeo acaba de aprobar la desconexión a Internet sin necesidad de orden judicial previa

Me alegré en silencio el día que me enteré que la Casa Blanca puso su sitio Web bajo licencia Creative Commons. Me alegré porque me esperancé. Igual, sé que la esperanza sobreviene con un estado de ánimo favorable, o sea, no significa nada.
Comentario por Addax — 26 de Octubre de 2009 @ 11:09 pm
Muy buen post, saludos.
Comentario por Roberto Chavez — 27 de Octubre de 2009 @ 1:04 pm
¿El título del post es optimista? Preferiría que gobernase una generación del software libre y gratuito y decididamente anarquista. O que dejaran de violentarnos, con mayor o menor sutileza.
Comentario por Juan — 27 de Octubre de 2009 @ 3:20 pm
Sí, es relativamente optimista aunque ateniéndose a los hechos que cito. Obama o Google no son precisamente fantasías o ilusiones
Comentario por emiligene — 27 de Octubre de 2009 @ 5:14 pm
No lo son, nos hacen notar su consistente realidad implacablemente. Pero te invitan a decirles cómo lo están haciendo, son honorables.
Comentario por Juan — 28 de Octubre de 2009 @ 3:39 pm