He escrito alguna vez sobre al spam en Twitter, estos followers que aparecen sin otra intención que conseguir una reciprocidad que Twitter sigue asignando de forma automática.
Seguramente esta inflación forma parte de la propia naturaleza de las redes sociales. A Facebook le va bien publicitar que ha llegado a 300 millones de usuarios, y a los usuarios más activos de Facebook les encanta decir que tiene no sé cuántos amigos. Maneras de decir que “yo la tengo más larga”, esta rankitis que en ocasiones es pura vanidad, en otras trampolín para aventuras más terrenales: aumentar nuestro branding para multiplicar nuestra cotización. A la búsqueda de mayor auditorio para ensanchar las ganancias.
Un tanto ridículo (¿quién se forra, sinceramente, publicando en un blog o participando en redes, foros o sitios de noticias sociales?) pero habitual en la endosfera.
Cuando recibo una invitación en Facebook de alguien que no conozco ni con el que comparto ningún amigo en común, suelo contestar con una pregunta del tipo
¿De dónde nos conocemos?
Hoy he recibido una respuesta que me parece ilustrativa:
Ni idea. No sé como has aparecido entre mis contactos. Muy buena pregunta
Pues eso.

Si, recuerdo cuando te mande la invitación y me contestaste asi.
Comentario por spideyivan — 6 de Octubre de 2009 @ 1:11 am