Lo crearon científicos rusos hace ya 10 años pero hasta hoy no ha sido homologado oficialmente este nuevo elemento transuránico, el 114, generado entonces a base de choques entre núcleos de calcio y plutonio.

Miembros del equipo de investigadores de Berkeley
El reconocimiento final se debe a la reciente fabricación de dos núcleos de tal elemento en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de EEUU: los organismos certificadores exigen que un nuevo elemento sea experimentado con éxito en al menos dos instituciones distintas.
La amistad ruso-norteamericana… ¿quién nos lo iba a decir hace veinte años?
Vía Science Daily