Tras anunciar su venta, rechazar la oferta de compra de Bit.ly (acortador oficial de Twitter) y reabrir (buen resumen del culebrón en Genbeta), ahora Nambu (empresa propietaria de tr.im) está a punto de concluir el proceso de reconversión a código libre, que se entregará a quien se comprometa a mantener el servicio.
Una condición nada baladí, teniendo en cuenta que la desaparición de cualquier acortador de URLs supondría la desaparición simultánea de las direcciones generadas.
La noticia, en tr.im