
Los distintos servicios (de mensajería, mail, microblogging, redes…), en principio tan diferenciados, tienden a mimetizar la estética y funcionalidades de los demás a medida que se van consolidando. Y de paso se hacen más generalistas y proteicos, como si repitiesen aquella voluntad homogeneizadora de Microsoft.
Lo último de Facebook: posibilidad de mencionar a tus contactos mediante el mismo símbolo que usa Twitter para identificar el usuario al que se envía un mensaje directo: la famosa arroba, que se está convirtiendo en fundamento del lenguaje informático.
Dentro de unas semanas, podremos actualizar nuestro status con mensajes del tipo
Reunión con @Antoñito y @LaMerche
Por supuesto, Facebook nos ayudará a encontrar al amigo que queremos citar desplegando una lista de contactos, grupos, eventos y demás, que también por supuesto recibirán el correspondiente aviso y enlace de la mención.
Una forma de intensificar el carácter autoreferencial de la red social, como hacemos cuando etiquetamos a alguien en fotos publicadas en Facebook: todo queda en casa, que se puebla de más y más pistas.
El anticipio, en el blog de Facebook
