
Los superhéroes del comic (5.000 personajes) cambian de propietario. Ya no trabajan para la mítica Marvel sino para la multinacional Disney, que pagará 4.000 millones de dólares para hacerse con todos los derechos de explotación.
La operación (a la espera del obligado examen de competencia y de la aprobación de los accionistas de Marvel) se cerrará a finales de año, y significará el desembarco triunfal del imperio Disney en la imaginería infantil mundial, tras hacerse con la factoría Pixar (6.000 millones de dólares) hace unos años. Sin duda una mala noticia para la multilateralidad cultural.
Marvel es (¿era?) un gran productor de contenido (esta rara avis en el actual escenario audiovisual tan mercantilizado); además de comics, programas de televisión, vídeojuegos o películas como X-Men