
Así luce en la revista de salud y belleza Glamour esta modelo de 20 años, 1,80 de estatura, 44-46 de talla y 80 kilos de peso. El efecto ha sido inmediato: se ha multiplicado la audiencia de la revista, y sus lectoras aplauden la imagen como símbolo de una revolución que las liberará del peso perfecto.
Paranoias gringas exportadas al resto del mundo. La doble moral que exige delgadez intachable a sus ministr@s de la moda, y permite una población obesa alimentada a base de comida basura. Por un lado apología de la vida sana, por otro práctica de la dieta compulsiva: en este contexto de referencias extremas, la naturalidad de la modelo Lizzi Miller nos redime de la esquizofrenia, al tiempo que levanta pasiones ¿Tan necesitados estamos de ídolos y permisos?
