Hoy entra en vigor la nueva directiva europea, que obliga a los proveedores de acceso a Internet a guardar durante un años los datos (fecha, hora, duración y destinatarios) de emails y llamadas VoIP realizados por sus clientes.
Agradezcamos que (todavía) no registrarán el contenido de nuestros mensajes. Todo se andará
La noticia, en The Guardian