La razón: no está dispuesta a pagar el impuesto revolucionario (“tarifas prohibitivas” en palabras de Google) exigido por PRS (la SGAE británica)
Según Google
“PRS nos está pidiendo pagar una cantidad muchas veces superior a la licencia que teníamos hasta ahora [...] PRS no quiere decirnos qué canciones estarían incluidas en la licencia que nos ofrecían, algo que es como pedirle a un consumidor que compre un CD sin saber qué música tiene”
Sigue pues el pulso ente los antiguos y los nuevos (sic) medios
La noticia, en el blog de YouTube
