La popularización de las redes sociales está originando un impacto global en el reparto de roles y poderes en Internet.
Por ejemplo, según estadísticas de Nielsen, las redes ya superan al email como medio de comunicación.
El próximo bastión, Google. El gran patrón de la Red (¿quién no aspira a figurar en la primera página de su buscador, como índice de visibilidad absoluta?) ya está siendo superado por Facebook como generador de tráfico, en el caso de algunos grandes sitios.
Nuevos tiempos, nuevas estrategias SEO, hasta ahora enfocadas a optimizar las webs en función de los “gustos” de Google: habrá que incorporar los de Facebook.
Lo cual no deja de ser una buena noticia para quienes creemos en una Internet abierta y distribuida. Lástima que Facebook, como Google y todos los grandes, tienda también a la absorción de sus usuarios.