
Concretamente, en Faslane (River Clyde, Escocia)
Y no he podido evitar acordarme de la novela de Graham Greene Nuestro hombre en La Habana, la historia más divertida que jamás haya leído y que recomiendo vivamente a todo aquel que guste de falsos espías y enredos rocambolescos dignos de un verdadero thriller político
Vía Tech Blorge
