
Amazon se parece a Google: ambos son grandes intérpretes de la realidad y se dedican a crearla de forma anticipada, en una línea de desarrollo distinta a la que representan Microsoft o Apple, líderes en soluciones cerradas y ecosistemas blindados.
Apple sigue blindando sus productos, fiel a una estrategia que le proporciona éxito y reconocimiento gracias a sus grandes aciertos en usabilidad y diseño. Mientras, Amazon está en la nube como ya estaba Google, nadando con astucia entre dos aguas, la del software distribuido por una parte, la de algoritmos cerrados por otra.
Kindle 2 es un lector de ebooks innovador en lo técnico y conservador en su planteamiento cerrado. Pero Amazon ya ha movido ficha antes de quedar encerrado, facilitando su sincronización con el iPhone.
Movimiento maquiavélico: abre el acceso a sus contenidos a un público controlado por Apple.
Amazon delega así el papel de malo y anticuado a un iPhone en el que su carácter elitista sigue siendo un valor añadido… ¿hasta cuándo?