350.000 puestos informáticos virtualizados con Linux en la red de escuelas públicas de 5.600 municipios de Brasil. Una iniciativa sin precedentes, puesta en marcha por el Ministerio de Educación y que ya ha sido desplegada en unas 18.750 escuelas rurales, con el consiguiente ahorro energético: 170.000 toneladas de emisiones de carbono por año, el equivalente de 28.000 coches.
El plan se enmarca dentro de los esfuerzos de los sucesivos gobiernos de Lula por acelerar la alfabetización y la familiarización con las nuevas tecnologías. Supone por otra parte el adiós definitivo al proyecto OLPC, con el que el gobierno de Brasil ha mantenido una complicada relación; parece que la solución virtualizada (50 $ por estación) mejora ampliamente la inversión que supondrían los portátiles XO del proyecto OLPC, que ya costaban 100 $ hace tres años.
Vía Vnunet