Pocos servicios en la ya dilatada historia de la web 2.0 han tenido un recibimiento tan unánime y entusiasta como el dispensado a Spotify, seguramente porque materializa de forma brillante nuestras mejores fantasías como oyentes aficionados a la música
¿Cuántas veces no habremos sentido el agobio que supone comprar discos para almacenarlos después en casa? No sólo por el dinero, el tiempo y el espacio que supone esta práctica sino por el absurdo: pilas de CDs entre los que a veces no sabemos ni encontrar uno en concreto, contradiciendo el principio básico de economía que ha aportado la era digital: rapidez y ubicuidad de acceso.
Spotify hace realidad el nuevo paradigma virtual, y lo consigue con una interfaz simple y elegante: algo así como toda la música que se publica en el mundo al alcance de un clic.
¿Demasiado bello para ser verdad?
Las primeras voces de alarma (vía Mangas Verdes): el propio blog de Spotify anuncia un recorte (temporal y reversible) de su inmenso catalogo y, lo que es peor, restricciones geográficas.
Sin embargo, Blogoff arranca de Lutz Emmerich, responsable de Spotify en España, garantías de continuidad y estabilidad (“Desde el principio se negoció con las discográficas. Empezamos hace dos años y tenemos contratos firmados com BMG, Universal, Emi, Virgin…”) además de rotundas declaraciones de crecimiento (“Estamos preparados técnicamente para un consumo masivo del programa”…“Tenemos una lista de mejoras larguísima. Ahora estamos sacando sólo las prioridades pero intentaremos cubrir todas las necesidades”)
¿Euforia empresarial pasajera?
Los usuarios seremos los primeros en enterarnos, para bien o para mal.
Un muy buen análisis de Spotify, en Genbeta.
El vídeotutorial que acompaña este post está tomado de Blogoff
Y no está de más recordar que también puede ejecutarse en Linux, mediante Wine.

#1 by swedishgirls on 2 de Febrero de 2009 - 2:58 pm
“¿Cuántas veces no habremos sentido el agobio que supone comprar discos para almacenarlos después en casa? No sólo por el dinero, el tiempo y el espacio que supone esta práctica sino por el absurdo: pilas de CDs entre los que a veces no sabemos ni encontrar uno en concreto, contradiciendo el principio básico de economía que ha aportado la era digital: rapidez y ubicuidad de acceso.”
Disiento completamente. Que Spotify es una herramienta cojonuda está claro, ahora bien, un disco no es únicamente un puñado de archivos de sonido quemados en un CD. Personalmente, me gusta comprar música por todo lo que envuelve a esos archivos (además de por su contenido): desde el arte del CD hasta contenido adicional. Creo que le dan un valor añadido que no se consigue a través de otros canales.
De todos modos, larga vida a Spotify.
Saludos!
#2 by Gosku on 31 de Enero de 2009 - 1:16 am
Sí, y además puedes configurarlo para que tu linux pueda reconocer su sistema de urls para canciones, discos y listas (incluso puedes crear listas colaborativas):
http://www.spotify.com/en/help/faq/wine/