Los que hemos vivido en los tiempos de nacionalcatolicismo que llamamos franquismo recordamos la omnipresencia de la Iglesia (procesiones, ejercicios espirituales, cursillos de cristiandad, censura cinematográfica, cursillos prematrimoniales, salones parroquiales, sermones) y su obsesión por el sexo.
-¿Has tenido pensamientos impuros?
era la antesala del interrogatorio libidinoso que desplegaba el sacerdote en el confesionario.
El puritanismo enfermizo e inquisitorial de aquella época me recuerda la insistencia de los medios tradicionales en publicitar los peligros de Internet.
En ambos casos, una estrategia interesada: lo mismo que la Iglesia perseguía el sexo y otras formas de libertad individual para así reforzar su control sobre sus fieles, la prensa y la TV buscan atemorizar a los usuarios para mantenerlos cerca de su influencia y evitar su migración a Internet.
Un informe del Berkman Center for Internet and Society de laUniversidad de Harward (vía E.Dans) concluye que las redes sociales no representan una amenaza significativa para los niños sino que forman parte de su vida social
Pero los enemigos no sólo están fuera. ¿Alguien duda que Google aspira a una Internet respetable y conservadora como es la televisión en todo el mundo?: La cruzada de YouTube contra Pereza