He visto varias veces y en distintas épocas la película Stand by Me (1986), basada en un guión (¿autobiográfico?) de Stephen King. Todo un clásico de la filmografía de iniciación adolescente, que cuenta una aventura de cuatro amigos enfrentados durante un día de excursión a sus fantasmas. Dirigida por Rob Reiner (¿quién no ha visto La princesa prometida o Cuando Harry encontró a Sally?), su banda sonora contiene algunas canciones memorables como la misma Stand by Me, inspirada en un gospel compuesto en 1955.
Ahora la canción vuelve a sonar en Internet, como bandera de la campaña Playing for Change de Mark Johnson para la promoción de la música como experiencia solidaria. La globalización del espíritu: