Ya nadie se escandaliza ni sorprende. Después de obligarnos durante meses a comprar equipos con Vista, triunfal sucesor de XP en la dinastía Windows, preinstalado, Microsoft se dedica a resucitar al condenado a muerte, indulto tras indulto y sin ruedas de prensa.
La realidad se ha impuesto a la mercadotecnica, pero Microsoft no ha aceptado el fiasco. Se limita a mantener hibernado (con transfusión SP 3 incluido) un XP que vive una segunda juventud gracias a la moda de los netbooks.
Según la BBC, Microsoft prolongará la vida oficial de XP hasta finales de mayo. Cuatro meses de prórroga, haciendo tiempo hasta la salida de Windows 7.
