A la décimoquinta va la vencida. Después de 14 actualizaciones, Google declara liquidada la fase beta de su navegador, por mucho que sepamos sin conocer fecha del parto para Linux y Mac.
Contradiciendo su principal señal de identidad, Google renuncia a la etiqueta de beta. Será que el mercado está difícil, como le pasa con Android, y los muchos competidores bien situados le empujan a presentarse como un producto acabado y bien apadrinado.
En fin, que Google no renuncia al proselitismo, y se autopromociona con las mejoras de su navegador: seguridad, privacidad, gestión e importación de marcadores, rapidez de carga, velocidad en la ejecución de JavaScript, correcta reproducción de vídeo…
Y por encima de todo, mucha estabilidad, esta es la imagen que nos vende Google para animarnos a pasarnos a Chrome.
La buena nueva, en el blog oficial de Google