Uso muy esporádicamente Mac y no soy fanboy de Apple. Pero admiro y aplaudo la serie Get a Mac: creo que no he visto uno solo de sus muchos anuncios que no me divirtiese y, lo que es más difícil en una campaña tan reiterativa como esta, no me sorprendiese.
Es simple y contundente, ingeniosa y eficacísima. Dándole vueltas al secreto de su éxito, llegué a la conclusión de que radica en el personaje PC.
El que personifica a Mac, juvenil y sobrado, está bien porque transmite simpatía. Pero el PC, torpe, gordito y tozudo, es perfecto.
Dicen (en cine y literatura, supongo que vale también para algunos anuncios) que para que una historia sea redonda debe tener un “malo” atractivo, más que el “bueno”. Siempre me viene Hannibal Lecter a la cabez como ejemplo.
Pues bien, Get a Mac cumple con creces esta condición.
La última versión que he visto (vía Mundo Mac), esta reciente publicada en The New York Times:
El anuncio escenfica la reacción de Microsoft ante los estudios realizados por ASCi sobre el grado de satisfacción del cliente, claramente favorables a Apple.