Mala noticia, como siempre que se refuerza cualquier oligopolio. En esta ocasión, nada menos que Telefónica se convertirá en plataforma de nada menos que Facebook: un empujón de visibilidad y usuarios para la que ya es sin duda la red social más importante del planeta.
La alianza me produce además un sentimiento encontrado. Por una parte, Facebook me cae bien. Es una red que ha sabido imponer un modelo abierto y que se ha ganado su brutal crecimiento a base de creatividad. Me parece un estupendo lector del futuro, capaz de marcar tendencia.
Por contra, Telefónica me cae mal. No sé si por la cantidad de llamadas perdidas a un servicio técnico errático, por su abusiva posición de predominio (herencia del monopolio que todavía exprime), o por la manía que todavía tengo al cancerbero Villalonga.
En menos palabras: representan modelos antagónicos. Facebook es ejemplo de emprendedor. Telefónica, de un pasado que ha sabido explotar para multiplicar un espacio privilegiado.
La noticia, en El Tiempo
