Greasemonkey es una extensión para Firefox que permite personalizar la apariencia y comportamiento de páginas web mediante pequeños scripts que pueden ser descargados o escritos por los mismos usuarios.
Es una de las extensiones más apreciadas por los usuarios avanzados de Firefox, que encuentran en los plugins y extensiones el mejor argumento para no pasarse a otro navegador, como es el caso de Chrome o su versión más libre Chromium.
Sin embargo, el carácter abierto de Chromium invita a que los desarrolladores adapten sus extensiones para el navegador de Google.
Eso es lo que ha hecho Aaron Boodman al adaptar su Greasemonkey a Chrome, según anuncia Google Operating System.
Para activar esta extensión hay que arrancar el navegador con el parámetro –enable-greasemonkey
En el caso de Windows:
C:\ruta_programa\Chromium\Application\chrome.exe –enable-greasemonkey
(los scripts deben ubicarse en C:\scripts)
¿Y en Linux?
