Decisión trascendental, anunciada hace unos meses y ejecutada ayer: uno de los grandes del periodismo se abre definitivamente a Internet.
Primero fueron las versiones digitales de pago, luego las gratis. Pero faltaba abrir el inmenso fondo documental que poseen los medios tradicionales a la comunidad de desarrolladores para que pudiesen redistribuirlos de forma personalizada y versátil. A partir de ahora se inicia una nueva etapa en el periodismo, en la que los grandes productores asumen su papel de distribuidores e intermediarios que van a ganar audiencia gracias a la multiplicaciones de interfaces y aplicaciones que podrán hacer llegar sus datos a todo tipo de usuarios.
La noticia, en RWV
