Estrategia semejante a la de Apple con el iPhone: contrato exclusivo con una operadora para ofrecer una terminal barata.
La tarifa revelada por WSJ se ajusta a los rumores publicados hace un tiempo junto a las características del primer Android, fabricado por HTC y blindado por T-Mobile.
Pero Google no es Apple ni el iPhone puede equipararse con Android. ¿Tiene sentido un contrato exclusivo en un terminal presentado como plataforma de software libre y abierto?
