
Allá se ha ido con su equipo, como observadora activa, para aprender sobre la marcha las técnicas electorales de sus afines, McCain y compañía. Marketing, publicidad, Internet.
La política norteamericana es un espectáculo mediático que hace un uso intensivo de Internet, por mucho que algunos de sus líderes sean personalmente reacios o ajenos a su aprovechamiento.
Allá se ha ido, pues, a ver y aprender, que falta les hace a los estrategas de nuestros partidos: su desembarco en la Red durante las pasadas elecciones fue más bien patético y apresurado, resultado de nuestra propia incultura y falta de rodaje. Los despropósitos cometidos con Llamazares no son una anécdota irrelevante.
Lástima que los políticos, después, no sepan cómo llevar de verdad Internet a las clases.
