La memoria colectiva es manipulable, como ya previó Orwell en su novela futurista 1984. Y eso que en su tiempo no existía Photoshop ni demás técnicas digitales para alterar una imagen.
Telegraph publica una colección de 20 famosas fotos (seguramente la mayoría te resultarán familiares) que no eran sino montajes, descubiertos o revelados con posterioridad.
Algunos casi se intuyen. ¿Quién puede creerse semejante escena heroica?:

Otras sin embargo son más creíbles:

Sin embargo, Bush sostenía el libro correctamente en la realidad, y su metedura de pata es obra de un informático bromista.
En una sociedad visual como la nuestra, estamos en manos de fotógrafos y camarógrafos. Pero todavía más en las de los estudios de diseño y publicación.
Después de conocer estos trucajes, ¿cómo fiarnos de nuestra “memoria histórica”?