Tenemos WiFi a, b, g, n…
La mayoría de conexiones domésticas usan el g, las más nuevas usan el n, bastante más veloz.
Ahora el IEEE ha aprobado, tras cinco años de trabajo, el protocolo 802.11r, que no mejora especialmente la velocidad del 802.11n sino la estabilidad y seguridad. Mejor conectividad, gracias a menores interrupciones en la transmisión.
En fin, la solución para transitar entre distintos puntos de acceso sin perder la conexión, algo que redunda en la mejora de servicios como VoIP: ahora ya podremos hablar por teléfono en Internet desplazándonos a través de amplios espacios
Vía dailywireless